Primer Año Luctuoso

Atenea del Rosario
Armendáriz Villamar

Febrero 28, 1949 — Julio 31, 2025

Misa de Honras

Queridos amigos y familia

Un año después de su partida, su luz sigue con nosotros.

Con serenidad y gratitud por todo lo que fue y todo lo que sembró, la familia invita a acompañarnos en la misa de honras que celebraremos al cumplirse el primer año de su partida. Será un encuentro para recordarla juntos, en calma y con el corazón agradecido.

Su canción

Antes de compartir los detalles del encuentro, te invito a escuchar la canción que le dediqué en su último Día de la Madre. Déjala sonar mientras recorres estas páginas.

Toca para escuchar

Misa de honras

Detalles de la celebración

Fecha Sábado, Agosto 1, 2026
Hora 11:00 a. m.
Lugar Iglesia de San Blas, Cuenca
Cómo llegar

El día del encuentro

  • 11:00 A. M.

    Misa de honras

    Iglesia de San Blas. Se agradece llegar con unos minutos de anticipación.

  • 12:15 P. M.

    Ofrenda floral

    Cementerio Patrimonial de Cuenca, en su lugar de descanso.

  • 1:30 P. M.

    Reunión familiar

    Almuerzo íntimo para familiares y amigos cercanos. Dirección compartida por WhatsApp.

Vestimenta

Agradecemos asistir con vestimenta formal o de respeto, adecuada para una ceremonia religiosa, con tonos discretos y serenos — negro, gris, blanco o tonos neutros — en armonía con el carácter del encuentro.

En su memoria

Tu amor no terminó contigo...
solo te volviste eterna,
inalcanzable e imposible de olvidar.

Momentos que nos acompañan

Homenaje

Nuestra madre, nuestro ejemplo

Nació en la ciudad de Guayaquil. Fue maestra de vocación y ocupó el cargo de Directora, destacando por sus méritos y su liderazgo. Enseñó con paciencia, carácter y dedicación, formando generaciones que aún hoy la recuerdan con cariño y gratitud.

Fue una madre amorosa, una abuela incondicional y una bisabuela que tuvo la dicha de conocer a sus bisnietos. Fue también una mujer honesta y generosa, sensible al punto de conmoverse hasta las lágrimas. Y fue, sobre todo, una guerrera. Una mujer trabajadora y estudiosa, que consiguió cada logro de su vida con esfuerzo y perseverancia para sacar adelante a sus hijas, sola.

Hasta el final conservó la sabiduría de quien tenía un consejo oportuno y una palabra de aliento para cada momento. Ella era el refugio al que siempre podíamos volver.

Su último viaje la llevó a Cuenca, a reencontrarse con su hija. Fue allí donde Dios decidió que su misión había terminado, después de una vida entregada a los suyos. Hoy descansa en paz, y su legado permanece en quienes tuvimos la fortuna de conocerla y amarla. Este homenaje es nuestra manera de decirle gracias por haber existido, gracias por ser la mejor madre del mundo. Te llevaremos en el corazón por siempre.

En su honor

Si no puedes acompañarnos ese día y deseas honrarla con un arreglo floral — acompañado de una tarjeta con el nombre de tu familia y un mensaje personal — con gusto te ayudo a coordinarlo. Cada flor la acompañará de tu parte.

Coordinar por WhatsApp

Con gratitud

Gracias por acompañarnos

Tu presencia en este día será el mejor homenaje a su memoria.

Retrato de Atenea del Rosario Armendáriz Villamar

Con amor y gratitud. Gracias por honrar su memoria junto a nosotros: cada palabra amable y cada recuerdo compartido significan más de lo que podemos expresar.

Martina · su hija

Hijas, Nietas y Bisnietos